Está de moda hablar de las encuestas de medio mandato, de la concentración de Morena en el Zócalo, de los nuevos ataques de Andrés Manuel López Obrador a periodistas, y del llamado “decretazo”. Paso. El mundo y México siguen su marcha, y por desgracia hay temas que no reciben la atención que merecen, en parte por la fascinación de muchos con la moda ya citada.
Amarres
Duda razonable, ya resuelta
No es posible tener policías municipales decentes en México. Simplemente no existen condiciones para ello. Gracias a los sueldos miserables que les pagan, producto a su vez del esquema fiscal del país, sus integrantes no tienen remedio. Sin educación, sin integridad, sin escrúpulos, sin equipo, sin absolutamente nada: son impresentables.
La visita a Washington (bis)
Pedir que Biden y Trudeau —y la Unión Europea, y el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, y la Organización de Estados Americanos— le exijan a México el cumplimiento de sus compromisos no es pedir la intervención de quien sea. Es recurrir al ancla que muchos buscamos —y que es la ley en México— para que no sucumbiéramos ante nuestros viejos demonios.
La hora de los generales
¿Es legal y democrático colocar a las fuerzas armadas como guardianes de una política pública que por definición puede ser revertida si los votantes así lo deciden? ¿O se trata más bien de transformar a los militares en guardianes ya no de la Constitución, sino de un proyecto político?
En Washington, la vista gorda de Biden
Existía la posibilidad —o quizás sólo un deseo piadoso— de que, en el encuentro entre Andres Manuel López Obrador y Joe Biden, el segundo ya no se haría de la vista gorda ante sus múltiples diferendos con el primero. No parece haber sido el caso.
Nuestra clase política, Chile y Nicaragua
Aquí en México no es objeto de burlas o escándalo el afirmar que, en los hechos, veinticinco países del hemisferio occidental —incluyendo a los amiguitos argentinos de AMLO— desprecian el supuesto principio de no-intervención al condenar a la dictadura de Ortega.
El plagio en la 4T (no me refiero a Gertz)
No existe el plagio en materia de ideas, ni mucho menos sobre políticas públicas: nadie es dueño de nada. Pero presentar propuestas antiguas como si fueran originales y propias —lo que hizo López Obrador en el Consejo de Seguridad de la ONU— es en el mejor de los casos una tomadura de pelo y en el peor una estafa.
Las bodas ya no son lo que eran
La boda de Guatemala es la tercera del sexenio que acaba mal: dos de la 4T y una del peñato.
Lozoya: oso tras oso
Si no fuera porque afecta y perjudica a millones de mexicanos, la administración de justicia en nuestro país sería motivo de carcajadas, salvo que no pasa la prueba de la risa. Lo sucedido con Emilio Lozoya, la Fiscalía General de la República (FGR), la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), el Hunan y el juez Artemio Zuñiga Mendoza es francamente bochornoso. Debiera avergonzarnos a todos.
Una nueva salida del closet de López Obrador: derechos humanos
Es comprensible que las páginas editoriales de los periódicos se enciendan con comentarios sobre las más recientes barbaridades retóricas de Andrés Manuel López Obrador. Esta vez el presidente se voló la barda con sus afirmaciones delirantes sobre los derechos humanos, el feminismo, el ecologismo y la protección de animales, que según él son una especie de cortina de humo inventada por el neoliberalismo.