Se ha vuelto una verdad consagrada el llamado pacto faustiano que concretaron primero Trump y López Obrador, y luego el mismo presidente mexicano con el sucesor de Trump. A cambio de hacer el trabajo sucio de Estados Unidos en materia migratoria, la Casa Blanca se ha hecho de la vista gorda en todos los demás asuntos de la agenda bilateral, incluyendo algunos que podrían considerarse como de índole interna mexicana.
Amarres
La marcha y el sofisma del gobierno
Por lo pronto, parece claro que los sofismas de López Obrador no funcionan, por lo menos entre la gente que ya no le tolera sus excesos, sus arbitrariedades y sus trampas conceptuales. Ahora habrá que ver si este rechazo empieza a extenderse a otros sectores de la sociedad mexicana —el empresariado, la iglesia, un mayor número de medios de comunicación— y a la comunidad internacional. Ahí va la cosa.
Más especulación y chismes sobre García Luna
Con o sin apelación, en teoría García Luna tiene la opción de negociar. Obvio: con menos canicas que antes del veredicto. Para volverse testigo protegido, y que el gobierno de Estados Unidos reduzca su pena, y lo cuide dentro y fuera de la cárcel, se vería obligado a entregarle información valiosa y pertinente.
La condena de García Luna
Ya culpable García Luna, es imposible evitar la pregunta de si Calderón sabía o no; de si los altos funcionarios norteamericanos que trataron con él sabían o no; de si los colegas del gabinete de García Luna, sobre todo en el ámbito de seguridad, sabían o no; y si todos los demás elementos de los testimonios de los testigos deben ser dados por buenos o no. Para empezar, los otros acusados, a saber, Cárdenas Palomino y Pequeño García, ya han de sentir ñáñaras. Pero muchos otros también. Esto apenas empieza.
¿Por qué se ardió el Peje con el abogado de García Luna?
Pronto sabremos si el jurado de Brooklyn condena o absuelve a García Luna, o lo encuentra culpable de alguno de los cargos presentados por la Fiscalía, pero no culpable de otros. Los que le han invertido mucho a este caso, como la DEA, la Fiscalía federal del Distrito Este de Nueva York, el presidente López Obrador, y de una manera distinta, seguramente Felipe Calderón y buena parte de su gabinete, reaccionarán ante la decisión final de una manera o de otra. Por cierto, llamarla final no es necesariamente cierto.
Las estupideces sobre el “bloqueo”
El embargo ha estado en vigor, con altos y bajos, desde 1962. A lo largo de estos 61 años, Cuba ha pasado por etapas de cierta prosperidad —los setenta y ochenta, y en 2015-2016—, de graves crisis —el llamado período especial—, y de mediocre desempeño económico y social —casi todo el tiempo—. El embargo fue una constante; la catástrofe económica actual, no.
Las visas y el perro del hortelano
Las memorias del exsecretario de Estado, Mike Pompeo, confirmadas en buena medida en entrevistas por la exembajadora de México en Washington, muestran cómo el secretario de Relaciones Exteriores aceptó la devolución de decenas de miles de centroamericanos a México con la condición de que no se dijera que era un acuerdo, sino una acción unilateral de Estados Unidos. Ahora, ya en el ocaso del gobierno actual y de la permanencia del titular de Relaciones Exteriores en su cargo, se está negociando, otra vez en secreto, un nuevo acuerdo con Estados Unidos que puede resultar altamente nocivo para México.
De cómo AMLO empinó a Cienfuegos
Tres periodistas de Proceso, uno de The New York Times, tres altos funcionarios del gobierno de México y por los menos tres funcionarios o excolaboradores del gobierno de Estados Unidos supieron, cinco meses antes de su detención, que Cienfuegos estaba bajo investigación por narcotráfico por las autoridades norteamericanas.
Dante en el Polyforum
No tiene nada de malo que la gente tan respetable que se asoció con MéxiColectivo —muchos muy queridos amigos míos, excolegas de gabinete, destacados colaboradores míos en la SRE— y otros, mucho menos respetables, a mis ojos, prefieran esperar antes de definirse en lo que de manera ineluctable será la disyuntiva del 2024: solos, o bien o mal acompañados. Tienen tiempo. No mucho.
La tómbola del INE
El secretario de Gobernación declaró ayer ante los diputados de su partido que era preferible ir de plano a la tómbola: “El que la suerte o la insaculación diga que va a ser, pues esos van a ser.” Le respondía así a Lorenzo Córdova y a varias voces de oposición, quienes se habían pronunciado por el consenso en torno a los cuatro consejeros a ser electos.