Cada vez que algo sale mal, inventa un nuevo problema para poner a la gente, a la comentocracia, y a las redes sociales, a discutirlo, y así dejar atrás la enésima crisis no resuelta. Esto es lo que está sucediendo ahora, tanto con el golpismo, como con Peña Nieto. La razón es cada vez más evidente. El gobierno está rebasado por heridas autoinfligidas, accidentes imprevisibles, una gran insensibilidad frente a cierto tipo de temas, y por el curso natural de las cosas.
López Obrador y la sordera de género
La indignación en la sociedad mexicana a propósito de los horrores recientes de género y de los feminicidios en general reviste mucha aristas. Se extienden desde la discusión sobre la temporalidad del tema hasta la discusión jurídica planteada por Alejandro Gertz. Involucran el problema de la violencia en general en México, y de su concentración en víctimas especialmente vulnerables o de larga historia en nuestro país. Pero la reacción en días recientes tanto de López Obrador como de muchas mujeres y críticos del gobierno ilustran un aspecto particularmente escandaloso del asunto.
La simulación de los programas sociales de AMLO
México siempre ha sido el país de la simulación. En esto la 4T no ha traída novedad alguna. Pero en ocasiones parece que de plano se llevan la vaca. Los programas sociales de López Obrador son un buen ejemplo.
El empresario solitario y la rifa del avión
Se entiende que AMLO busque distraer con la tontería del avión presidencial. Es lógico también que nadie piense que vale realmente la pena subrayar la multitud de errores que encierra esta tragicomedia nacional en particular.
Necesidades de la sociedad mexicana
López Obrador se mantiene arriba en las encuestas de aprobación personal, de calificación, incluso en algunos casos, de gestión de su gobierno. Al mismo tiempo, los resultados de su gestión —los datos duros de desempeño— son cada vez peores. La curva se va abriendo cada vez más entre los malos resultados de la realidad y los buenos resultados de las encuestas.
“No tengo información”
La mañanera del martes nos ofreció un espectáculo hasta cierto punto inédito y a la vez sintomático del comportamiento del presidente ante los medios y de los medios ante el presidente. Resulta interesante ver la interacción en este caso particular que, aunque sin duda no es el primero ni el único, es quizás el más revelador.
El tamaño del pastel
La pregunta era de dónde van a venir esos recursos tanto desde el punto de vista estrictamente fiscal como desde una perspectiva más social. Insistía yo: si el pastel no crece y se quiere seguir redistribuyendo como dice López Obrador, hay que quitarle a algunos para darle a otros, o si se prefiere hay que restarle a los que más tienen para entregárselo a los que menos tienen.
Un estado de ánimo errático y voluble
Lo peor de todo, para variar, es la economía. En el fondo, quizás a AMLO no le preocuparía un sexenio de crecimiento nulo mientras pudiera conservar el valor del peso. Pero sus colaboradores saben que eso no es viable. Y las cifras son alarmantes.
¿Ya no somos como los centroamericanos?
Una de las premisas implícitas en la atroz conducta del gobierno de López Obrador con los centroamericanos en la frontera sur (y norte) consiste en sostener que ahora sí podemos maltratar a los migrantes que desean entrar sin papeles a México, porque nosotros ya no somos un país emisor. Los tontos útiles de buena fe (y desde luego para los de mala fe) recurren con frecuencia a la tesis del net zero para adoptar esta posición infame, que permite golpear a mujeres y niños.
Vergonzoso papel de las autoridades mexicanas
Más de las lamentables imágenes procedentes de la frontera sur, en las cuales la Guardia Nacional reprime, detiene y deporta a centroamericanos indefensos, y de las absurdas declaraciones de los altos funcionarios gubernamentales repitiendo como pericos que solo buscan una migración “segura, ordenada y regular, con estricto apego a los derechos humanos”, la actuación del gobierno mexicano, en coordinación con el de Estados Unidos, confirma lo que comentamos hace más de un año.