Va a arreciar el tema migratorio. El 11 de mayo el gobierno de Estados Unidos declarará que la pandemia ha concluido de manera oficial y, por lo tanto, deberá cesar la utilización del llamado Título 42 para deportar a personas que ingresan a ese país sin la documentación necesaria. Es probable que en los próximos días se desate una verdadera ola de migrantes/refugiados/personas huyendo de la violencia y la pobreza de toda América Latina.
De bananero con Xi Jinping
Es infantil, provincial y prepotente pensar que México va a tranquilizar a los legisladores norteamericanos que desembarcaron en Palacio hace un par de semanas prometiéndoles que el inquilino se comunicará con Xi Jinping para pedirle que su país cese de enviar precursores del fentanilo a México. Resulta igualmente ingenuo creer que las autoridades de Beijing responderán de otra manera que no sea insistir en que ellos regulan el comercio de los productos pertinentes, que vigilan de cerca las exportaciones de los mismos, y que el problema radica en la demanda estadunidense.
¿Quién resulta responsable?
Los verdaderos responsables del asesinato de (por ahora) 39 migrantes en una instalación del Inami en Ciudad Juárez son Joe Biden y Andrés Manuel López Obrador. Lo demás es literatura.
La Corte contra el Peje
Muchos tenemos la esperanza de que la suspensión de Laynez sea confirmada por el pleno y que la impugnación del Ejecutivo y del Legislativo, en su caso, no prospere. Como en otros países, en otros momentos o incluso ahora, la Corte en México se transforma en la última trinchera donde se defiende la democracia, y en el primer blanco de sus enemigos. Esa batalla se ha ganado en Brasil, parece que en Israel, pero en Venezuela no, en El Salvador no, en Turquía tampoco. A ver.
Con Estados Unidos, los policías buenos son… malos
Muchos integrantes y epígonos del gobierno responsabilizan a “politiqueros” republicanos de Estados Unidos del actual deterioro de la tersura en nuestra relación con el vecino del norte. Dentro de los republicanos, culpan a sus afanes de reelección en noviembre por las supuestas ofensas de las que hemos sido objeto en las últimas semanas. López Obrador, por su parte, exculpa a Biden y traza, hábil pero cada vez más infructuosamente, un deslinde entre el presidente y los demás. Las tres afirmaciones son falsas, y sólo enturbian el entendimiento de lo que realmente sucede en la Unión Americana.
Otro discurso más sobre el “método”
(el de la oposición, no el de Descartes)
Es lógico que todos los esfuerzos que puedan desplegar los activistas y organizadores de la sociedad civil para acelerar el paso en el diseño y aprobación del famoso “método” resulten un poco fútiles. Se podrán proponer los esquemas más sofisticados o sencillos, pero mientras los partidos no deseen resolver, sirven de poco.
Las ejecuciones extrajudiciales en Nuevo Laredo
Las cinco ejecuciones extrajudiciales de Nuevo Laredo muestran que, al cabo de dieciséis años de guerra de Calderón, de Peña Nieto y de López Obrador, nada de lo esencial ha cambiado. Las Fuerzas Armadas disparan primero, y “virigüan” después. Más aún, de acuerdo con dos víctimas sobrevivientes, no dispararon una sola vez o por error. Hubo tiros de gracia, repeticiones, perseverancia, pues.
¿Xóchitl?
Conviene señalar algo: en muchas encuestas en profundidad del estado de ánimo del mexicano hoy, más allá de las preferencias electorales, la gran debilidad de López Obrador y de Morena parece consistir en el desencuentro entre el antiaspiracionismo de la 4T, y el carácter profundamente aspiracional del mexicano, hoy y toda la vida.
Pinches gringos mariguanos
En México tenemos un presidente que cree que las drogas son malas y que la podredumbre de la sociedad norteamericana y de su juventud se debe a ese consumo. Y en Estados Unidos existen amplios sectores, incluso entre funcionarios de gran simpatía por el país o por la 4T, que tarde o temprano México se va a convertir en un país de consumo. Ojalá uno de estos días nos definieran el tarde y el temprano.
Se estrecha el margen de Biden con México
La semana pasada comenté en este espacio cómo se iba estrechando el margen de maniobra de la Casa Blanca para seguir poniendo la otra mejilla ante los excesos internos y externos de la 4T. Biden quiere seguir complaciendo a López Obrador en todo lo que puede, pero el resto del Estado norteamericano y de la sociedad estadunidense se comienzan a hartar.