Como vamos, ¿podrá haber una elección competitiva en 2030? ¿Cuánto tiempo tomará reconstruir una economía destruida, y una sociedad asolada por todas las divisiones imaginables, en un país que nació dividido? La estrategia se deriva del diagnóstico —el análisis concreto de la situación concreta, decía Lenin— y no al revés.
El nuevo éxodo cubano
A nadie le importa demasiado en México, pero las últimas cifras de flujos migratorios de México a Estados Unidos son alarmantes. Para el mes de abril, Customs and Border Protection reportó 234 000 “encuentros” con personas intentando ingresar a Estados Unidos sin papeles, 12 000 más que en marzo. Se trata de la cifra global más elevada desde que se tiene registro.
Maíz entre arbolitos: el Gran Salto Adelante
El gobierno mexicano ha buscado controlar la inflación con tres tipos de medidas. Primero, la más ortodoxa: subir tasas de interés. Funciona, pero aplasta el de por sí ya raquítico crecimiento de México. Segundo: congelar el precio de las gasolinas mediante un subsidio caro y regresivo. Y ahora, tercero, controlar precios más o menos voluntariamente (una contribución mexicana a la civilización occidental), y aumentar la producción de alimentos. Esta última medida merece una reflexión.
Empresas extorsionadas, empresarios entregados
Sabemos todos que los supuestos esfuerzos de “convencimiento” del gobierno de la 4T son una mentira. Esto es especialmente cierto con los empresarios. López Obrador no los “convence” de nada. Los extorsiona, los intimida, los amenaza y los obliga a actuar de una forma que no corresponde a sus intereses, pero a la que han decidido no negarse, por miedo, por prudencia o por debilidad ontológica. La pregunta es si a la larga este comportamiento empresarial no resulta contraproducente para el propio régimen, sin hablar del país como tal.
Cuba: es lo que hay
Existen tres posibles explicaciones de las caravanas que le brindó López Obrador a la dictadura cubana durante su visita. Nada de lo que dijo o hizo tiene mucho sentido en sí mismo. Ni las provocaciones irritantes sobre el supuesto bloqueo o la exclusión por Biden de la Cumbre de las Américas, ni la contratación redundante de médicos cubanos o la compra de vacunas que nadie en el mundo ha aprobado, ni las reverencias a Fidel Castro o los anacrónicos lugares comunes sobre la revolución en la revolución (expresión de Régis Debray de 1965). Pero tanta tontería no carece de lógica: es lo que hay.
Pinches noruegos corruptos
En cualquier país normal, un anuncio como el que hizo ayer Sheinbaum conduciría a una renuncia, o a un intento de destitución, sin hablar de la avalancha de críticas en todos los ámbitos de la sociedad. En México no. Descalificaría a la actual jefa de Gobierno, y al penúltimo, para cualquier cargo público, sin hablar de la Presidencia. Aquí no. Por eso se cae el Metro.
Un nuevo frente con Estados Unidos: el amiguito cubano de AMLO en Los Ángeles
Entre la conversación que sostuvieron el viernes pasado Biden y López Obrador, y el viaje hoy del secretario de Relaciones a Washington, junto con las obvias dificultades recientes con Estados Unidos, podemos deducir que México tiene hoy varios frentes abiertos con nuestro vecino. Unos no surgen de circunstancias en nuestras manos; otros provienen de obsesiones o errores del gobierno.
No distraerse con reformitas electorales
Es lógico que el gobierno prefiera discutir una reforma electoral innecesaria, demagógica y tardía. Si le importaba tanto a López Obrador el número de diputados plurinominales o la manera de elegir a los consejeros del INE y a los magistrados del Tribunal Electoral, hubiera propuesto cambiar las reglas durante la primera mitad del sexenio, cuando disponía de una mayoría constitucional en ambas cámaras. No lo hizo porque le daba lo mismo. Ahora la propone para que todo el mundo se ponga a discutir este tema en lugar de los que realmente cuentan.
Trump y AMLO, de nuevo
Lo que es un hecho es que México sí le hizo el trabajo sucio a Estados Unidos desde ese momento. Y lo sigue haciendo ahora con Biden. El hecho es que la postura del Remain in Mexico o Permanecer en México equivale a un tercer país seguro de facto, y México accedió a eso sin recibir nada a cambio.
El subsidio de Santa Lucía
Santa Lucía cuesta una lana todos los días. Se llama subsidio. Lo pagamos los contribuyentes. Nuestros impuestos se podrían destinar a otros usos. AMLO decidió lo contrario. Va a suceder lo mismo con los otros tres megaproyectos. Es el costo de la megalomanía.