La oposición se encontraba ante un dilema diabólico: o respetaba el espíritu de la ley electoral y no celebraba una contienda para escoger candidaturas sino hasta más adelante, dejándole todo el espacio a Morena y al gobierno; o bien entraba en la misma simulación que Morena, y creo que tomó la decisión correcta, aunque desde luego puede ser cuestionada por muchos.
Candidatos presidenciales: métodos y legitimidad
Se entiende que la oposición, excluyendo a Movimiento Ciudadano, esté preocupada por la manera en que escogerá a su candidato o candidata a la Presidencia. Frente al descarado dedazo de López Obrador en Morena, y ante la imposibilidad jurídica y logística, y probablemente política, de organizar verdaderas primarias con o sin el INE, los tres partidos y los grupos de la sociedad civil que dialogan con ellos busquen fórmulas intermedias que cumplan con una serie de requisitos en ocasiones contradictorias, si no incompatibles.
La 4T: mienten como respiran
Aun en el país de la simulación por excelencia, lo que hemos atestiguado en los últimos días por parte de los candidatos presidenciales de Morena es impresionante. El grado de cinismo de parte de los candidatos, de los dirigentes, y del propio López Obrador, no tiene límite.
Perpetuarse en el poder
Haber impuesto desde ahora quién será el líder del Senado, de la Cámara de Diputados, el secretario de Gobernación y otros cargos por definir es algo insólito en la historia sucesoria reciente de México.
Ya en plena sucesión
Nada es tan distinto como muchos creen o alegan. Los tapados dejaron de ser tapados, como escribió Aguilar Camín, hace muchos años. Pero incluso la formalización de una lista, y la existencia de una supuesta competencia entre ellos, arrancó por lo menos desde 1987, con la pasarela organizada por Miguel de la Madrid que desembocó en la postulación de Carlos Salinas de Gortari. Lo mismo sucedió en 1999, cuando el PRI celebró primarias, además de debates, entre sus aspirantes, proceso cuyo desenlace fue la candidatura de Francisco Labastida. Lo que está haciendo ahora Morena es casi exactamente lo mismo.
Dos tesis falsas para la oposición
Circulan dos tesis en apariencia irrefutables a propósito de lo que debe hacer la oposición para 2024, además de las obvias, aunque éstas no carecen de controversias: ir unida y con una buena candidatura. La primera es que PRI, PAN, PRD, y en su caso MC, deben abrirse a la sociedad civil, tanto en el método de selección de sus candidaturas, como en la personalidad de las mismas. La segunda es que en vista de la ventaja que muchos —no es mi caso— consideran irremontable en la contienda presidencial, conviene que la oposición en su conjunto, no sólo electoral, concentre sus esfuerzos en el Congreso.
De bote pronto
La diferencia final, de acuerdo con 99 % de las actas contabilizadas en el PREP, fue de 8.6 %, descontando votos nulos y para otros candidatos (no válidos). No es poco, y no disminuye el mérito de la 4T, pero no son ni remotamente los 15 o más puntos señalados por la mayoría de las encuestas previas o de salida.
Ensayo general
El Estado de México mañana no es un laboratorio. Es un ensayo general de la elección de Estado que será la presidencial del año entrante. Se trata de comprobar que gracias a la utilización masiva de los recursos —humanos y fiscales— del Estado se puede asegurar la victoria de una candidata en buena medida impresentable.
Democracia: sí o no
No estoy seguro de que la oposición haya hecho bien en posponer muchas de sus decisiones importantes hasta después de las elecciones del Estado de México este próximo domingo.
Los frentes blandos de Morena
En términos de consultores norteamericanos, el apoyo a López Obrador es soft, o blando. Mucha gente que lo estima, o le cree, o lo respeta, no se encuentra satisfecha con su gestión de gobierno, rubro por rubro. Esta gente podría votar por la oposición si el tema en cuestión es decisivo para ellos, y si en esa materia la oposición puede convencer que lo haría mejor. Esto es distinto a la menor aprobación del desempeño del gobierno que la de AMLO; nos referimos a la evaluación de los partidarios de AMLO sobre la gestión de AMLO rubro por rubro. ¿Hay aquí tela de donde cortar?