Una de las discusiones más interesantes en las páginas editoriales de los periódicos en México y en los medios masivos consiste en responder a una pregunta: ¿Cómo es que con resultados tan mediocres, por no decir patéticos, López Obrador conserva una popularidad tan elevada? No pretendo ofrecer una explicación, pero sí aportar algunos elementos propios de los últimos días.
Amarres
AMLO y la comentocracia
Desde hace varios sexenios, el estamento nacional que creo haber bautizado algunos años atrás como la comentocracia, ha sostenido una relación compleja, contradictoria y mutuamente benéfica con el Estado mexicano. Compuesta por una mezcla ecléctica y en ocasiones excéntrica de la academia, la intelectualidad, los creadores artísticos, un sector de los medios impresos y ahora electrónicos, parte del servicio exterior o de las tecnocracias en reserva o en retiro, este segmento de la sociedad mexicana ha sido a la vez poderoso y marginal, congruente e hipócrita, íntegro y parte del sistema.
El semáforo rojo, los brasileños y la necedad de Morena
La Ciudad de México se vio obligada a tomar una decisión desgarradora. Por un lado, el nivel de contagios, de hospitalizaciones y de fallecimientos se acercó peligrosamente a los picos de abril o mayo, tal vez incluso rebasándolos. Había que hacer algo. Por el otro, cerrar todo de nuevo (semáforo rojo), en esta temporada, será devastador para la economía del Valle de México. La primera vez que se cerró todo, la gente pudo recurrir a ahorros, vender algo, cancelar proyectos. Esta vez no.
Las vacunas y los amiguitos de Trump
¿Que tienen que ver la vacuna de Pfizer y la carta a Biden? En principio nada, salvo dos posibles conclusiones. Ser amiguitos de Trump no parece habernos servido de nada, en cuanto a ser los primeros en recibir la vacuna. Trudeau no fue a la “cumbre” del T-Mec en Washington en agosto, fue el primero en felicitar a Biden, y el segundo en recibir la vacuna, escasas horas después de Boris Johnson en Inglaterra. Nosotros no estamos en la primera división, o en las ligas mayores, o en la metáfora que a cada quien le guste.
¿De locos o de estrategia?
Es difícil determinar si el frenesí legislativo y de nombramientos extraños de los últimos días hábiles del año corresponde a una estrategia del gobierno, o, como lo sugiere Macario Schettino, un diseño de locos. Ambas hipótesis tienen lógica, y las dos encierran elementos incomprensibles.
Las mentiras del gobierno
Los gobiernos mienten, ahora y siempre. Algunos lo hacen con cierta prudencia, a través de omisiones, exageraciones y medias verdades. Los presidentes solían dejarle la tarea de mentir a sus subordinados, porque los primeros no son sustituibles. Una mentira de un jefe de Estado o de gobierno descubierta provoca una crisis política mayúscula; si se trata de un ministro o portavoz, simplemente se va.
¿Cómo caracterizar al enemigo?
Parece que la alianza de tres de los cuatro partidos de oposición o que no apoyan sistemática y constantemente a la 4T se comienza a consolidar para el año entrante. Solo Movimiento Ciudadano, de Dante Delgado, ha decidido ir por su cuenta a las elecciones de 2021. Buena noticia.
Sobre el enigma de las encuestas
Los mexicanos, ¿aprueban a AMLO porque reciben más recursos a través de los nuevos programas sociales? O más bien, ¿lo califican bien gracias a la idea de los programas sociales, con independencia de su novedad, eficacia, monto o realidad? Algunos dirán que da lo mismo; lo importante es que la gente esté contenta. Otros pensamos que además de engañarla, en caso de ser la idea lo que cuenta, y de tratarse de una idea falsa, el esquema acabará por reventar.
Las falsas vacunas de la 4T
Con sus contradicciones de siempre, el gobierno ha insistido, en anuncios y tweets, que ya adquirió, de una manera o de otra, una gran cantidad de vacunas contra el covid-19. Muy pronto, en cuanto se dé la aprobación de las instancias sanitarias de Estados Unidos y de Europa, en México dispondremos de un amplio volumen de vacunas, a precios razonables en cuanto al impacto sobre el erario, y gratuitas para la población.
La confesión en los tiempos de la 4T
El caso de Robles es el más emblemático, por ahora. El gobierno advirtió abiertamente que si contaba todo, sería magnánimo. Ella rechazó públicamente la oferta; y resistió durante más de un año. Ante su negativa, el gobierno reclutó a uno de sus colaboradores más cercanos para inculparla, y le acumuló más cargos, y más años de posible condena. Ya no aguantó, y ahora procede de la misma manera que los anteriores: acusa a los de más arriba de todos los delitos habidos y por haber.