Circulan dos tesis en apariencia irrefutables a propósito de lo que debe hacer la oposición para 2024, además de las obvias, aunque éstas no carecen de controversias: ir unida y con una buena candidatura. La primera es que PRI, PAN, PRD, y en su caso MC, deben abrirse a la sociedad civil, tanto en el método de selección de sus candidaturas, como en la personalidad de las mismas. La segunda es que en vista de la ventaja que muchos —no es mi caso— consideran irremontable en la contienda presidencial, conviene que la oposición en su conjunto, no sólo electoral, concentre sus esfuerzos en el Congreso.
Amarres
De bote pronto
La diferencia final, de acuerdo con 99 % de las actas contabilizadas en el PREP, fue de 8.6 %, descontando votos nulos y para otros candidatos (no válidos). No es poco, y no disminuye el mérito de la 4T, pero no son ni remotamente los 15 o más puntos señalados por la mayoría de las encuestas previas o de salida.
Ensayo general
El Estado de México mañana no es un laboratorio. Es un ensayo general de la elección de Estado que será la presidencial del año entrante. Se trata de comprobar que gracias a la utilización masiva de los recursos —humanos y fiscales— del Estado se puede asegurar la victoria de una candidata en buena medida impresentable.
Democracia: sí o no
No estoy seguro de que la oposición haya hecho bien en posponer muchas de sus decisiones importantes hasta después de las elecciones del Estado de México este próximo domingo.
Los frentes blandos de Morena
En términos de consultores norteamericanos, el apoyo a López Obrador es soft, o blando. Mucha gente que lo estima, o le cree, o lo respeta, no se encuentra satisfecha con su gestión de gobierno, rubro por rubro. Esta gente podría votar por la oposición si el tema en cuestión es decisivo para ellos, y si en esa materia la oposición puede convencer que lo haría mejor. Esto es distinto a la menor aprobación del desempeño del gobierno que la de AMLO; nos referimos a la evaluación de los partidarios de AMLO sobre la gestión de AMLO rubro por rubro. ¿Hay aquí tela de donde cortar?
Especulación sobre Banamex
Cuando Citi decidió marginar a Mifel por razones aún desconocidas —para mí, en todo caso—, sólo figuró en la recta final Larrea. No era un mal candidato. Se trataba de una empresa sin actividad bancaria que, por lo tanto, no implicaría despidos a raíz de una fusión entre dos bancos. Es, desde luego, una empresa mexicana. No tiene problemas con el fisco mexicano. Y no parece padecer de los cuestionamientos reputacionales de los otros bancos mexicanos que en algún momento se habían interesado por Citibanamex.
Amarrar todo
Los últimos desplantes autoritarios del gobierno, más allá de la discusión sobre su legalidad o ausencia de la misma, pueden analizarse desde varios ángulos. Quisiera concentrarme en uno: la idea de acabar a como dé lugar los megaproyectos o elefantes blancos del sexenio, y blindarlos a futuro para que no puedan ser clausurados, vendidos o abandonados por otros sexenios.
Ya viene la ENIGH
Dentro de un par de meses, tal vez un poco más, deberá publicarse la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares, levantada en 2022. Esta encuesta que levanta el Inegi desde hace tiempo en México, y que conforma una serie histórica relativamente contínua y comparable, va a decirnos mucho sobre por lo menos dos consideraciones sociales y políticas fundamentales, y tal vez algunas más.
¿Referéndum sobre la democracia?
Al final del día, los mexicanos sí se han hecho a la idea de vivir en democracia, pero no es algo por lo que pierdan el sueño, piensan muchos. Se trata de algo demasiado abstracto, demasiado lejano a la vida cotidiana de la mayoría de la gente en el país, de algo cuyos beneficios, cuyas ventajas no han sido para nada evidentes en estos últimos más de veinte años.
¡Qué desmadre en la frontera!
Con seguridad, en los próximos días, habrá más confusión, más ofuscación por las autoridades de ambos países, y más sufrimiento. Lo bueno, sin embargo, será que decenas de miles de personas huyendo de la violencia, la miseria o la persecución, podrán entrar y, a la larga, permanecer en Estados Unidos. Parece que el sueño americano, ese que dice el Peje que ya no existe, sigue vigente en el imaginario de muchos, entre ellos cientos de miles de mexicanos.