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Subir las tasas… ¿enfriar la economía?

Subir tasas es el instrumento de política monetaria que tienen los Estados, ya sea para defender un tipo de cambio, ya sea para enfriar una economía, ya sea para detener una espiral inflacionaria. Hacerlo hoy en México era correcto; pero difícilmente se evitarán las consecuencias de esta decisión, sobre todo si es que se vuelve tendencia.


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AMLO y Reagan

Dentro de la crítica generalizada al gobierno actual en los medios internacionales y entre los empresarios mexicanos (en privado), se asoma casi siempre un breve y leve aplauso o aprobación: por lo menos es avaro, codo, fiscalmente responsable o austero y conservador en el gasto.


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Un cincuenta aniversario de mierda

Hace cincuenta años el día de hoy, Richard Nixon anunció el inicio de la guerra contra las drogas. Medio siglo después, el mundo y Estados Unidos consumen más estupefacientes que nunca; en docenas de países impera más violencia motivada por el tráfico de drogas; las cientos de miles de muertes provocadas y los miles de millones de dólares gastados a lo largo de cinco décadas han sido todas y todos en vano. No sirvieron de nada.


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Viva la sucesión y el chisme

Nadie está muerto en política hasta que no lo entierren. El artículo de The New York Times y el peritaje oficial inminente sobre la Línea 12 no destruyen para siempre la posibilidad de que Ebrard sea el candidato de Morena. Eso depende de muchos factores, entre otros, y singularmente, de la voluntad de López Obrador. Pero todo parece indicar que, si era una carta de López Obrador, se está cayendo o se cayó.


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¿Dónde quedó el repudio al PRIAN?

La pregunta interesante para 2024 consiste en las raíces profundas de esta aparente neutralidad de la sociedad mexicana, tanto hacia el PRIAN como frente a Morena. Hay mucho de indefendible en lo que los gobiernos hicieron en México desde el año 2000, pero también hay mucho que rescatar, que López Obrador se ha propuesto destruir y que un futuro gobierno tendrá que reconstruir.


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Si fue un referéndum sobre AMLO, AMLO perdió

Pero la lección que prefiero llevarme es simple. Empezando por López Obrador, muchos actores y observadores, nacionales y extranjeros, de las elecciones de ayer vieron en ellas un referéndum sobre su gestión. Pues si eso fueron, López Obrador y el gobierno perdieron el referéndum.


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La relación especial con Harris y Estados Unidos

¿Qué somos, para ellos? Y, ¿qué importa? Lo más importante es saber si nos consideran como socios suyos en Centroamérica, combatiendo la migración y la corrupción, con la “piña” de inversiones y asistencia de Washington al Triángulo del Norte, o si piensan que sobre los grandes temas de combate a la corrupción, de creación de un Estado de derecho, de defensa de la democracia y de los derechos humanos y del medio ambiente, somos sus aliados.


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Tres estados emblemáticos

La aparente brecha entre las encuestas nacionales y los modelos de composición de la Cámara de Diputados, por un lado, y los sondeos de las mismas empresas en los quince estados y las dieciséis alcaldías de la Ciudad de México, por el otro, encierran varias posibles explicaciones. Ninguna es, en mi opinión, del todo satisfactoria, y por eso quizás convenga adoptar una métrica diferente para evaluar el resultado del próximo domingo.


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Lo “mexicano” para López Obrador

La franja más delirante de la izquierda mexicana siempre ha tenido una “cierta idea” de México y de lo mexicano. Nunca ha sabido separar el nacionalismo de cualquier tipo de un conjunto de posiciones reformadoras o revolucionarias propias de cualquier izquierda. Siempre ha confundido la defensa de la soberanía con la defensa del “pueblo”, y a este último con la nación.


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¿Dónde deben pelear los perseguidos del gobierno: dentro o fuera?

Que el gobierno actual utiliza el aparato de procuración de justicia y el aparato de Estado más generalmente para fines electorales es obvio y casi redundante. Es lo que hacen los gobiernos de México, desde tiempos inmemoriales. El de hoy es simplemente uno más, igual a los anteriores. La diferencia es que los perseguidos de hoy, más allá de su posible responsabilidad por los delitos de los que los acusan, pueden aprender de y aprovechar las lecciones de los perseguidos de ayer.