La discusión sobre parte de la cobertura mediática y en redes sociales de la enfermedad de López Obrador es válida y lógica. Hasta en México, o sobre todo en México.
Jorge G. Castañeda
Venderle tu casa a un narco o un avión a una narcodictadura
Cuando se insiste en hacer algo en materia de Estado por pura necedad y cumplimiento de una ocurrencia, suele salir todo mal. En México, esto sucede con cierta frecuencia, y en casi todos los sexenios.
Los verdes y la sucesión de 2024
Para la 4T, la primacía de las Fuerzas Armadas, y en particular del Ejército, es un asunto de vida o muerte. Nada —ni los abusos constantes de la tropa, los excesos y la frivolidad del secretario de la Defensa, la corrupción y la depredación en los proyectos encargados a los militares, o su fracaso en la lucha contra el crimen organizado— ha llevado a López Obrador a recular en su decisión de entregarle grandes gajos de poder al sector militar. No critica a las Fuerzas Armadas, no las acota, no les retira su confianza infinita.
El troglodita conservador de Palacio
Como en todos los sexenios, el último año, que comienza en septiembre, es cuando se ve el peine: la verdadera naturaleza de la psique, del carácter, de la ambición del presidente, ya de salida. Por eso importa tanto entender lo que piensa realmente López Obrador sobre varios asuntos. Da la casualidad que se ha explayado —o ventaneado— en semanas recientes sobre las drogas, la familia, la sociedad y la vida.
Pensando en Rosalía
Yo sé que hay cosas más importantes sucediendo hoy en México y en el mundo. También me puedo percatar que alguna gente ya ha señalado lo absurdo de gastar una fuerte cantidad de pesos en un concierto en el Zócalo. Pero igual me sorprende el cinismo de estas autoridades capitalinas —así como las anteriores, desde luego— al insistir en que se trata de un evento gratuito, y que criticarlo es clasista, porque es para “el pueblo”.
Los muertos de Juárez: daños colaterales
Va a arreciar el tema migratorio. El 11 de mayo el gobierno de Estados Unidos declarará que la pandemia ha concluido de manera oficial y, por lo tanto, deberá cesar la utilización del llamado Título 42 para deportar a personas que ingresan a ese país sin la documentación necesaria. Es probable que en los próximos días se desate una verdadera ola de migrantes/refugiados/personas huyendo de la violencia y la pobreza de toda América Latina.
De bananero con Xi Jinping
Es infantil, provincial y prepotente pensar que México va a tranquilizar a los legisladores norteamericanos que desembarcaron en Palacio hace un par de semanas prometiéndoles que el inquilino se comunicará con Xi Jinping para pedirle que su país cese de enviar precursores del fentanilo a México. Resulta igualmente ingenuo creer que las autoridades de Beijing responderán de otra manera que no sea insistir en que ellos regulan el comercio de los productos pertinentes, que vigilan de cerca las exportaciones de los mismos, y que el problema radica en la demanda estadunidense.
¿Quién resulta responsable?
Los verdaderos responsables del asesinato de (por ahora) 39 migrantes en una instalación del Inami en Ciudad Juárez son Joe Biden y Andrés Manuel López Obrador. Lo demás es literatura.
La Corte contra el Peje
Muchos tenemos la esperanza de que la suspensión de Laynez sea confirmada por el pleno y que la impugnación del Ejecutivo y del Legislativo, en su caso, no prospere. Como en otros países, en otros momentos o incluso ahora, la Corte en México se transforma en la última trinchera donde se defiende la democracia, y en el primer blanco de sus enemigos. Esa batalla se ha ganado en Brasil, parece que en Israel, pero en Venezuela no, en El Salvador no, en Turquía tampoco. A ver.
Con Estados Unidos, los policías buenos son… malos
Muchos integrantes y epígonos del gobierno responsabilizan a “politiqueros” republicanos de Estados Unidos del actual deterioro de la tersura en nuestra relación con el vecino del norte. Dentro de los republicanos, culpan a sus afanes de reelección en noviembre por las supuestas ofensas de las que hemos sido objeto en las últimas semanas. López Obrador, por su parte, exculpa a Biden y traza, hábil pero cada vez más infructuosamente, un deslinde entre el presidente y los demás. Las tres afirmaciones son falsas, y sólo enturbian el entendimiento de lo que realmente sucede en la Unión Americana.